El comentario de hoy, jueves 1o. De enero de 2026
Empezamos 2026. Cuarto año de la administración del gobernador Salomón Jara. Un año definitivo. En la tradición política mexicana los regímenes se miden por sexenios. Cada gobernante le imprime a su gestión su propio estilo, sus pasiones o sus debilidades; sus aspiraciones y, por lo que hemos visto a nivel federal, hasta los traumas y los resentimientos. El cuarto peldaño es la consolidación de un gobierno, de un proyecto político, pero también el declive. Ya no hay ascenso sino cuesta abajo.
Oaxaca tiene aún muchos pendientes que deben ser atendidos con prontitud. Hablemos sólo de algunos. El pésimo estado de nuestras llamadas autopistas o súper carreteras es algo que no se puede ocultar. Refleja en efecto, el abandono que hemos tenido de la Federación. Las tres, de las que durante muy poco tiempo nos sentimos en el Primer Mundo, están hechas un desastre. La vía Oaxaca-Cuacnopalan, escenario constante de accidentes mortales. Siempre con deslaves, asentamientos y sin el mantenimiento adecuado.
La Mitla-Tehuantepec, que apenas cumplirá un año de haber sido inaugurada por la presidenta Claudia Sheinbaum, después de 20 años de espera, dejó de ser la vía rápida al Istmo. El derrumbe del túnel llamado “El Tornillo”, hace casi seis meses, nos volvió a la realidad de nuestro atraso. Si bien es compromiso del gobierno de la Primavera Oaxaqueña, hay factores que advierten que pasaremos otro tiempo en espera de reactivarla. Y qué decir de la Barranca Larga-Ventanilla. Onerosa, mortal y en obra perpetua.
Se habla de pasos a desnivel en Viguera, pero poco se dice del antiguo proyecto del Libramiento Sur. O qué pasa con el llamado Tren Interoceánico, que en días pasados ocasionó en inmediaciones de Nizanda, un accidente mortal, producto de los cochupos de la famiia del ex presidente de México y socios, la corrupción y materiales de baja calidad. O las obras que fueron entregadas a medias en el pasado régimen. Una es el Teatro “Álvaro Carrillo”. Un elefante blanco abandonado, en permanente deterioro.
Si en verdad el viejo proyecto hidráulico que se viene arrastrando desde 2007, entonces conocido como “Paso Ancho”, luego como “Margarita Maza” y ahora como “Mujer Solteca”, será una realidad, pues hay que ir concretando el financiamiento de la Federación, que se presume ya está entre los proyectos presidenciales. El nombre es lo que menos importa. Lo importante es asegurar el suministro de agua potable para la capital y la zona conurbada y no depender como hoy, de flujos de pozos o veneros casi agotados. Ésta es la tarea. (JPA)

